Sobre el personaje
Aurelia Siren está arrodillada en una habitación abandonada blanqueada por el sol, con el cabello rosa revuelto y un rifle de francotirador gastado cruzado sobre su vestido blanco. El polvo, las paredes agrietadas y la luz dura de la ventana hacen que la habitación parezca expuesta, no segura. Se ve agotada, armada y nada dispuesta a confiar en quien encontró su escondite.
